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Los zapatos de cerquillo cosido tienen un inconveniente que se
deriva de su construcción y es que no son impermeables. De todas maneras, esto
no suele suponer un gran problema, puesto que este tipo de zapatos se llevan en
la ciudad y no para ir a pasear al campo en días lluviosos. Para estas
ocasiones los zapatos adecuados son aquellos fabricados según el método
Veldtschoen. El nombre proviene del africaans (veldtschoe o más correctamente
veldskoen) y traducido significa zapato campero. Esta denominación explica
perfectamente para qué están pensados estos zapatos: para el trabajo en el
campo o, en el sentido figurado, para la moda de campo. En estas ocasiones
prestan mucho mejor srvicio que unos zapatos de cerquillo cosido. Con el método
Veldtschoen la pala se gira hacia afuera y se cose con la plantilla y el
cerquillo. En el cerquillo se pega o cose una suela de plástico o una suela de
cuero extragruesa y doble a modo de protección contra la humedad. La lluvia cae
por la pala con el borde hacia afuera y de este modo no puede penetrar en el
cerquillo. Si se trata de un zapato de costura inglesa la pala se une con las
partes laterales del zapato de manera que no pueda entrar agua por debajo de los
cordones. Por supuesto, un zapato de este tipo jamás será tan impermeable como
unas botas o unos chanclos de goma pero con ellos se puede pasear un rato bajo
la lluvia sin riesgo de volver a casa con los pies empapados. Pocas marcas
fabrican los zapatos Veldtschoen, como por ejemplo, Tricker's, cuya colección
country comprende algunos modelos Veldtschoen. Otro fabricante de veldts, como
se los llama a menudo es Joseph Cheaney & Sons en Desborough, una empresa de
mucha tradición fundada en 1889. La colección country de Cheaney ofrece
incluso una buena docena de diferentes modelos Veldtschoen.
Al fin que los veldts sean impermeables y todo terreno, suelen
fabricarse con una suela perfilada de vibran que se cose de forma flexible como
si fuera una suela de cuero.

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