CONTROLES FÍSICOS
Resistencia al frote -
Resistencia al frote en el Calzado
-
Resistencia al uso en el cuero para Tapicería
RESISTENCIA AL FROTE EN EL CALZADO
 Del Trayecto de la forma plana del curtido a la
tridimensional del calzado se realiza mediante la aplicación de fuerzas de
extensión
superficial. Si el acabado no posee la suficiente elasticidad, se producirán grietas de mayor o menor
tamaño, que afectarán al resultado de la solidez al frote.
Es por ello por lo que el ensayo de frote para material destinado a calzado
introduce un estirado previo de la probeta, del 10 por 100 lineal unidireccional,
que se estima suficiente para las determinaciones más usuales.
Otro efecto que puede originar agrietamiento del
acabado es el debido a la flexión, se romperá originando unos
efectos análogos a los
considerados con anterioridad.
El flexionar unas probetas y posteriormente
someterlas al ensayo de flexiones (por superficie de probeta, hay que recurrir
al ensayo de frote circular) es aconsejable, y se considera normal dentro de las
pruebas de envejecimiento previo del material.
Durante la fabricación del calzado y para
asegurar una buena conformación a la horma, el cuero es humectado por la
superficie que formará la parte interior del calzado. Este cuero humedecido es
sometido durante las diversas fases de manufacturación a la acción de elementos
mecánicos, y si el acabado se ha reblandecido en demasía, o tiene fallo de
adherencia en húmedo, se verá dañado.
Acciones más fuertes pueden producirse bajo
el efecto de la sudoración del pie, sobre todo en calzado destinado a la práctica de deportes,
Ello hay que considerarlo no sólo para el
material de empeine, sino también para el cuero destinado a forro de calzado,
pues será frotado de forma enérgica por el calcetín húmedo: en este último
caso, tanto o más importante que el deterioro del acabado, es la posible
transferencia de calor al calcetín ( o a la piel del usuario) También hay que
considerar la facilidad que presenta la superficie del cuero, para ser mantenida
en estado atractivo, pues a la postre el calzado es un elemento más del
vestir.
Por todo ello, están previstos métodos en
los que el fieltro fricciona en estado seco, pero cl cuero se ha humedecido por
el lado contrario con agua o con sudor, y hasta en ocasiones particulares, con
adhesivos (para prevenir posibles daños en dobladillos, uniones encoladas, etc
); en otros ensayos, será el cuero el que permanezca seco y el fieltro el que se
humedezca, bien con agua, bien con agentes de limpieza o con productos de
mantenimiento.
Finalmente, hay que tener en cuenta que las
propiedades de un acabado pueden evolucionar de forma desfavorable, bien por la
composición del mismo, bien por las acciones externas, como variaciones de temperatura y
humedad, acción química, del sudor, radiaci6n solar,
contaminantes del aire, etc.
Para los artículos que tienen una larga vida de
utilización, es necesario conocer la diferencia de comportamiento entre el
material inicial y el material envejecido.
Los ensayos de frote se realizan en el aparato
de movimiento rectilíneo, Veslic, con elemento de frote (fieltro) normalizado,
siguiendo la Norma IUF450.
Para material cuero acabado mediante las técnica de
transfer o con fuerte acabado, destinado a calzado de altas exigencias,
se utiliza el abrasímetro Taber, con los discos de granulometría CS-10 y
auxiliándose de un sistema de aspiración que evacua el polvo producido durante
el
ensayo, para que no interfiera.
Los valores normalmente exigidos como
resultado de los ensayos, según la citada norma para frote del cuero, son en
líneas generales, de 150 ciclos en seco y 50 en húmedo.
La realización del ensayo y la valoración de
los resultados tiene en cuenta el destino de cada tipo de calzado y por ello,
dentro de las cifras generales, establece unos grados de exigencia, según usos.
Para valorar el deterioro, que ha sufrido el
acabado, se es más exigente para los tipos de calzado de fuertes solicitudes
(deportivos-niño) en los que no se debe dar ningún daño, y más tolerantes
para el calzado de señora, forro y afelpados, en los que se admite un ligero
deterioro. Además, en los tipos de fuertes exigencias, el ensayo normal, se
complementa con otro realizado sobre probetas envejecidas en estufa.
Por otro lado se valora la transferencia de
color al textil, siendo más tolerante con los materiales afelpados, y más
exigentes con los forros. En todo caso no se admite más allá de la nota 3 de la
escala de grises.
El calzado de niño y el destinado a deportes,
es sometido a un ensayo complementario de roce utilizando corno agente una tira
de goma ( caucho nitrilo de 60º Sh), sometiéndose a 30 ciclos en seco y 20 en
húmedo, y exigiendo que el daño producido al acabado sea poco apreciable.
En todos los casos se valora junto al deterioro
del acabado, la pérdida de color producida, estimándose muy desfavorable el que
aparezca un fuerte contraste de color, por lo que tiene
gran importancia que la tintura de fondo del cuero, sea de matiz igual o muy
parecido, al matiz final del artículo. Esto es fundamental en ensayos de
arañazo y abrasión.
Para material destinado a forro, se realiza de
forma complementaria un ensayo con el aparato Martindale, de 1600 ciclos en seco
y 800 ciclos en húmedo
Para calzado de altas exigencias, como deportivos y
militares, se realiza de modo, complementario, un ensayo, con el abrasímetro
Taber, bajo carga de un kilogramo, exigiéndose que no se de un deterioro
apreciable, a los 100 ciclos.
La predicción del comportamiento del cuero
para calzado ha alcanzado una elevada fiabilidad, de tal forma que mediante las
comprobaciones preventivas, se puede evitar la mayoría de fallos.
A favor de estas previsiones, se encuentra la
larga experiencia acumulada y la vida relativamente corta de estos artículos.
|